HASTA AHORA EL DIÁLOGO ES:
¡DEVUELVE Y PÁGAME!
Y la respuesta es:
…sí
señor, de inmediato señor…
Coronel (EjV) Manuel Antonio Ledezma
Hernández
Hasta este
momento se está repitiendo el discurso de aquel señor Embajador:
«Yo prometo que, SI CUMPLES MIS ÓRDENES, podrás tener, mucho
dinero, podrás comprar televisores, internet Starlink, grandes refrigeradores, un automóvil grande y de último modelo,
una casa de seis habitaciones y cuatro baños, podrás viajar por el mundo entero»
...y la
respuesta obligada, obediente y sumisa es rápida, veloz:
«Sí señor, de inmediato señor, no
me tardo señor, estoy para servirle señor. ¿Qué otra cosa le apetece señor?»
Mientras
tanto oímos una vocecita en la lejanía que repite constantemente:
«Paciencia, ya estamos cerca, ya está
surgiendo una luz que debe llenarnos de esperanza, ya estamos próximos de alcanzar
nuestros objetivos y seremos felices para siempre»
Por otro lado
se oyen ecos de voces, que repiten:
«¡Está
loco!, esos comentarios son peligrosos, es una crítica sin sentido, inoportuna,
que perjudica los propósitos de aquellos que trabajan por la recuperación del
país»
Pero nadie,
hasta ahora, no ha dicho nada, absolutamente nada algo coherente sobre la
recuperación de la salud, de un salario digno y suficiente que permita alcanzar
un verdadero bienestar y seguridad social para que podamos tener una vida
decente, brindar una educación verdadera y actualizada para nuestros hijos y
nietos, para tener excelente salud, para alcanzar esa felicidad añorada tantas
veces ofrecida y reiteradamente, una y otra vez, destrozada. Sólo han hecho
referencia sobre, algún día, seremos felices y comeremos perdices.
¿Todo a su tiempo
porque el tiempo
de Dios es perfecto?, ¿hasta cuándo seguiremos arropándonos con dogmas
complacientes, sumisos, conformistas?, ¿acaso ya no hemos sufrido suficiente?, ¿cuánta hambre será necesaria continuar padeciendo para que podamos sobrevivir como
seres humanos nacidos en esta “TIERRA DE GRACIA BENDECIDA POR EL CREADOR
SUPREMO”, sea quien sea el que cada quién pueda creer?, ¿hasta cuándo
será necesario huir de nuestra patria en búsqueda de un incierto futuro para
nuestros hijos y para nosotros mismos?, ¿cuántas humillaciones merecemos seguir
padeciendo de parte de aquellos que en un pasado ya casi lejano acogimos en
esta Venezuela actualmente despreciada e indeseable por aquellos que aceptamos
sin mezquindades?
Mientras tanto
los poderosos discuten cuánto dinero podrán recuperar con creces mientras algunos
ineptos, traidores y expoliadores buscan como poder sobrevivir y escapar de la
justicia y no pagar por tanto daño, muertes y miseria que causaron durante más
de 40 años, sí, así mismo, ¡más de cuarenta años!, porque la casi
extinción de hoy no salió de la nada,
¿O SÍ?
Enero 08 de 202