LEDHERMAN



5 de julio de 2015

Coronel (Ej-Ven) Manuel A Ledezma Hernández

Supuestamente, en esta fecha, debería celebrarse el 204º aniversario de la independencia de la República de Venezuela…pero eso no será así.
La independencia la perdimos hace ¡dieciséis años!, cuando una piara disfrazada de venezolanos honestos engañó a un pueblo eternamente ingenuo; bobalicón; admirador de caudillos, inclusive para la supuesta transición y reemplazo de este des-gobierno; un pueblo indiferente ante la cualificación de quienes se postulan, o que son impuestos, para ocupar cargos de dirección, administración o gobierno de esta otrora Tierra de Gracia, hoy sumida en una casi total desgracia.
En esta fecha los traidores; los saqueadores; la piara, ya sin máscaras, podrán celebrar alborozadamente dieciséis años de traición, de saqueo de nuestras riquezas, del incremento de la pobreza a niveles insólitos con el solo propósito de doblegar totalmente a una población haciéndola dependiente de las dádivas que le arrojan; en esta fecha podrán regodearse en el barro de su propia miseria humana y los males que generaron a una Nación que lo tenía todo para ocupar un lugar privilegiado entre las más grandes Naciones del planeta Tierra.
¡Que les aproveche!, pero tengan presente que no son ni serán eternos, que todo tiene un final y que la rueda de la vida jamás se detiene. Hoy están arriba, oprimiendo hacia abajo, mañana estarán abajo y… ¿qué creen que les pasará?…sepan de una vez que no es, ni será, aceptable el “borrón y cuenta nueva”, tampoco lo será una nueva “pacificación” ni un “indulto” porque esas erróneas decisiones tomadas en su oportunidad y totalmente interesadas, ¡por supuesto!, son las responsables del mal de hoy, …junto con la ya citada creencia y aúpa de caudillos que ni siquiera llegan a líderes políticos ni mucho menos a ESTADISTAS. Ustedes tienen que ser juzgados, sentenciados y reducidos a prisión hasta el término de toda, absolutamente toda, su condena…excepto si “la Dama de la guadaña” no pasa primero en su búsqueda.
La única esperanza volcada para esta fecha es no volver a ver desfilar payasos “galardoneados” (valga la expresión) con soles sobre hombros de dudosa fortaleza y palabra de honor no cumplida por aceptar “…la planta insolente del invasor…caribeño”.

Julio, 04 de 2015